domingo, 19 de febrero de 2012

Noche de tormenta.


Hacía tiempo que conocía su lado oscuro, era poderoso, se escondía en las sombras que habitaban en su corazón. Por suerte, los celos y su amor por la soledad hacían que el exceso a este fuera difícil.
Pero todo cambio cuando él apareció en su vida. Día tras día, no solo consiguió su corazón y su alma, sino que su nobleza, al estar junto a ella en sus buenos y malos momentos, conquistó a su lado oscuro, que lo adoraba. Si alguien hacia algún daño a su pareja, saldría lo peor de ella, podría evitarlo.
Aquella noche el aire frio susurraba un peligro que acechaba en el ambiente de la ciudad. La luna tenía una aureola de fuego rodeándola, parecía que lloraba sangre.
No le gustó y menos cuando sin previo aviso su pareja la llevo a casa de su familia para cenar.
Discutieron, prefería quedarse en casa, pero al final fue, muy molesta, pero lo acompañó.
Antes de sentarse a cenar e intentar esconder su enfado, miro por la ventana, se aproximaba una tormenta..., y parecía violenta.
Durante la cena todo parecía ir bien, aguantar, hacerse la tonta y esconderse en algún rincón porque su pareja se había olvidado por completo de ella, ya estaba acostumbrada a esa forma de actuar, pero esa noche la incordiaba más que nunca.
Aún se enfadó más cuando uno de los primos de su marido quiso quitarle el asiento para estar a su lado:
-Vamos, que tú lo tienes siempre para ti.
-Si quieres esta silla, cásate con  él y aguanta a su lado lo bueno y lo malo.
-Cariño, ya está bien –dijo, sentándose junto a ella, visiblemente enojado por su comentario.
-¿Qué te pasa hoy? –preguntó la madre de su marido-, ¿Pareces un poco enfadada?
“Solo un poco'” pensó ella.
-Estoy bien.
Empezaba a sentir que la soledad desaparecía, al igual que los celos, dejando a la puerta abierta a su lado peligroso…, pero en ese momento no le importaba.
La luz empezó a temblar,  como si hubiese problemas con la corriente, pero no se llegaba a apagar. Todos, incluido su pareja, fueron a buscar linternas y velas, todos excepto ella.
La tormenta avanzaba dejándose ver entre truenos y relámpagos, el viento golpeaba las ventanas, todos parecían disfrutar de ello.
La sal estaba en medio de la mesa y se cayó cuando todos volvieron a sentarse. Nadie se movió, la familia permanecía a la mesa mientras la sal se derramaba por el suelo. Uno de los familiares hizo ademán de recuperar el salero tirado, pero no llegó a tocarlo. Se alzó sin que nadie lo sostuviese para volver a su posición original sobre la mesa, y la sal, esparcida sobre las baldosas, regresaba al interior del recipiente.
Todos se quedaron callados, menos ella:
-Parece que alguien le molesta la sal.... –comentó en tono de indirecta.
Su pareja la miró, podrían estar enfadados entre ellos pero él no dudaba de su mujer en esos temas. Cogió la silla y se arrimó mas a su silla:
-Eso será una broma de Enrique ¿verdad? –dijo alguien.
Pero todos, incluido el nombrado, miraban el salero con la cara blanca. Aunque era el bromista de la familia, ni tan siquiera él habría podido asustarlos a todos de aquella manera.
Se acerco a la oreja de su marido y le susurró
-No te alejes de mí.
Un gran trueno retumbó por toda la casa, las titilantes luces se apagaron del todo y empezaron a encender velas y linternas. El destello de un relámpago iluminó todo el comedor, y entonces pudo verlo mejor que nunca y sintió el poder, ese poder oscuro que estaba despertando en su interior.

CONTINUARÁ

sábado, 11 de febrero de 2012

Amor de lluvia


Estoy cansada, mirando por la ventana como la lluvia danza sin mí. A veces me pregunto cómo pude dejar que un amor como el tuyo entrara en mi vida.
Tal vez con la inocencia de los primeros días me atrapaste, pero pronto descubrí que dabas menos de lo que pedias de mi, que querías que solo estuviera por ti y tu nunca estabas por mí, cuando te necesitaba nuca estabas  a mi lado, en cambio te enfadabas cuando no podía estar siempre que me reclamabas a tu lado.
Ahora sé que eres un hombre cruel, con un amor destructivo por ahí donde pasa.
Pero hoy sonrió, porque soy más fuerte de lo que piensas y sé que te enfadaras cuando oirás las siguientes palabras, ¿pero sabes? No me importa, soy libre, que te jodan a ti y a tu cruel corazón:



Veo  como llueve, y parece que la lluvia me invita a bailar con ella
Con una sonrisa cómplice, salgo  fuera con ella
Sus primeras gotas frías, me hacen sentir su libertad
Mientras el olor de tierra mojada me inunda, al son del viento.

Al fin, te olvidé, al fin olvide tu amor de lluvia, y esta vez es, para siempre
Al fin, te olvidé, estoy jugando con la lluvia y ni yo ni ella te extrañamos

Tu amor tan peligroso, tu amor tan destructivo ya no vive en este corazón, hace tiempo que despareció.
Ni mi piel extraña tus carias bajo la lluvia, y tus besos mis labios los olvidó
Al fin soy libre, al fin soy libre de tu amor de lluvia
Ahora solo estamos la lluvia y yo, bailando al son de mi corazón libre
Soy una mujer nueva y más fuerte.

sábado, 4 de febrero de 2012

Vacaciones de Anxana.


Hoy tenía que escribir sobre un relato que se llama “Amor de lluvia” pero las vacaciones de mi amiga María me ha hecho pensar y reflexionar.
Creo que todos sabéis que llevo más de un año enferma y que lucho cada día con uñas y dientes para curarme y aunque avance a pasitos de tortuga no me rindo. Y siento que mi lado Oscuro es  el que me ayuda mas a darme esa fuerza para no rendirme. Sé que cuando me curare será más mala, pero no con mis amigos, aquellos que cada día me apoyan desde fb y me dan ánimos  para seguir mi batalla, no, con ellos nunca podré ser mala. Pero con la gente hipócrita y la que pretende aprovecharse de una, con esos sí, no van a reconocer a la Betali que va a resurgir de sus cenizas.
Y sé que Betali está ahí, lo sé porque cada día, independientemente de cómo esté yo, me asomo a fb y paso revista, intento animar a los que están tristes para que sonrían, me peleo con Nicolás, que es mi ángel de la guardia, me ha ayudado mucho, sobre todo las mañanas que me levanto un poco débil.
Y cuando veo que alguien de mi familia de fb, está mal, intento animarla como sea, eso lo sabe muy bien mi amiga Bea, o mi “hijita” María.
No quiero que nadie de esa familia esté triste ni sienta la fría caricia de la soledad, las lagrimas frías de la tristeza, quiero que sonrían y que sientan el calor de la esperanza que siempre hay un nuevo amanecer donde la esperanza nunca muere.
Este año que se fue me dejo un regalo que me ayudo muchísimo, volví a encontrarme con mi mejor amiga de la infancia y para mi, la mejor amiga de mi vida, Mónica, eso me ha dado mucha fuerza para seguir adelante y ha calmado mi lado oscuro, la pobre se pasa el poco tiempo que tiene animándome y escuchándome, es una santa.
Y a la mejor medicina de mi vida, ¿que voy a decir de él? Es mi pareja, el escritor Juan Jesús Hernández Gómez, él está siempre a mi lado demostrando lo mucho que me quiere, porque ve de primera fila lo que me ocurre y la lucha que llevo para recuperarme. Él fue quien me animo con este blog que encuentro tan bueno. Gracias JJ por amarme como lo haces y tener la paciencia de un santo conmigo.
Esta noche toca salida de brujitas para dar nuestro calor de amistad verdadera a Bea, y a toda brujita que se sienta sola.
Pero extrañaré a alguien, si chicas, extrañaré a María Martínez, espero que esté bien y vuelva pronto, porque en esta familia, se nota cuando un miembro no está ¿verdad?
Por eso somos una familia, una familia especial de escritores, de brujitas, de dragones…etc… ¡¡¡¡¡Un  abrazo a todos y gracias por estar ahí, cada dia!!!!!